Inicio del tratamiento

Luego de haber descartado en el paciente el factor de alergia y dependiendo de la naturaleza de la enfermedad o dolencia a tratar; se iniciarán las sesiones de terapia donde gradualmente se irán aplicando “microdosis” del veneno de abeja en diferentes zonas del cuerpo del paciente por 2 ó 3 segundos cada una.
El Apiterapeuta realizará un mapa de “la ruta del dolor” en todo el cuerpo del paciente, se identificarán los puntos físicamente afectados y se marcarán para su estimulación gradual. El tratamiento avanzará con aplicaciones locales y sistémicas.
Normalmente la terapia se realiza en sesiones semanales con una frecuencia de una sesión por semana. En la primera sesión se podrán realizar 3 ó 4 aplicaciones en diferentes puntos del cuerpo, incluyendo el test de tolerancia; en la medida que la terapia avance, las “picaduras” podrán incrementarse gradualmente hasta un rango que puede variar entre 12 y 15 aplicaciones dentro de una misma sesión. Todo dependiendo de la naturaleza de la enfermedad o dolencia del paciente y de la respuesta de su organismo al avance del tratamiento.